Pedir perdón, colaborar con la Justicia y asumir responsabilidades

Palabras ante la Rueda de Prensa convocada este lunes 27 de octubre.

Sentimiento de profunda vergüenza a la hora de presentarme ante los ciudadanos, representados por ustedes, los asistentes a esta Rueda de Prensa.

No puedo eludir la responsabilidad que me corresponde en los nombramientos del Sr. Granados para cargos de alta responsabilidad en el Partido y en el Gobierno de la Comunidad. 

Es verdad que hace ya más de tres años que perdí la confianza en él, pero en ningún momento tuve la menor sospecha de que estuviera utilizando sus cargos para su enriquecimiento personal.

No tengan la menor duda de que si hubiera tenido alguna sospecha hubiera actuado con prontitud y lo hubiera puesto en conocimiento de la Justicia, como he hecho siempre.
Y como hice en el caso “Gürtel”, otro caso que nos sigue avergonzando a todos los militantes del Partido Popular.

Por eso, no quiero eludir mi responsabilidad por el error cometido al haber depositado mi confianza en este señor.

Y por eso, quiero pedir perdón a los madrileños por ese error.

De la misma forma que quiero pedir perdón a los militantes, a esos millares de militantes honrados y sacrificados del Partido Popular de Madrid, por haberles propuesto para secretario general a este señor.

Podría escudarme en la coletilla de la presunción de inocencia y en la de que habrá que esperar a ver qué deciden los jueces.
Pero sé que los ciudadanos están hartos de estas coletillas, que consideran siempre excusas que unos políticos presentan para no tomar postura ante los comportamientos de otros políticos de su partido.

Pero no voy a hacerlo. Creo que los ciudadanos están hartos del espectáculo de corrupción que se encuentran cada mañana en los periódicos. Y yo, también.

Y tenemos muchas razones para estar hartos.

El Partido Popular, cuando alcanzó el triunfo en las Elecciones Municipales, Autonómicas y Generales en los años noventa, lo alcanzó, en mi opinión, porque se presentó ante los ciudadanos como un partido limpio, absolutamente limpio.

Ese fue nuestro máximo tesoro y nuestro principal activo.

Desgraciadamente, lo hemos dilapidado. Y hoy lo que tenemos que hacer es pedir perdón. Por éste y por otros casos también muy graves.

Por supuesto que estoy absolutamente dispuesta a colaborar con la Justicia para que se conozca todo el alcance de este asunto.

Los ciudadanos están hartos de la corrupción de los políticos. Y no sólo de la que ha anidado entre nosotros.

Y al mismo tiempo necesitan un Partido que defienda las posturas y los valores liberales y conservadores que siempre ha defendido el Partido Popular. Pero, sobre todo, los ciudadanos quieren un partido limpio. Y hoy no lo somos.

Muchas gracias.