El acoso a políticos del Partido Popular

La sociedad española, sus legítimos representantes políticos y, por supuesto, la Justicia y las Fuerzas de Seguridad del Estado tienen que reaccionar y plantar cara a la desfachatez, a la chulería y a la impunidad con que unos émulos de los peores totalitarismos de la Historia han decidido acosar, insultar y amedrentar a los políticos del Partido Popular, que han sido elegidos por sus conciudadanos.

Nadie, con un mínimo de sentido democrático, puede ni debe mostrar la menor complacencia ante el espectáculo, que se está convirtiendo en habitual, de unos energúmenos que, con total impunidad, irrumpen en la intimidad familiar o doméstica de algunos políticos del Partido Popular.

Estos violentos acosadores se creen el paradigma de los buenos sentimientos pero sólo son simples epígonos de las tácticas de los peores totalitarismos del siglo pasado: el acoso con que las juventudes hitlerianas o las patrullas castristas en Cuba trataban y tratan de amedrentar a los que no se someten a sus designios. Y también son imitadores del matonismo de los seguidores de ETA en el País Vasco, ese matonismo que no ha dejado vivir en libertad a los ciudadanos de esa parte de España.

Y es la hora de que los responsables de los demás partidos, con Rubalcaba y Cayo Lara en primer lugar, denuncien con toda contundencia, como ya ha hecho Rosa Díez, estas prácticas nacionalsocialistas. Frente a los totalitarios, los demócratas y los amantes de la libertad tenemos que estar absolutamente unidos.