16 Congreso PP Madrid

Felicito a Cristina Cifuentes, que no sólo ha sido elegida por una amplísima mayoría de los afiliados del PP de Madrid, sino que, además, siempre podrá decir que ella ha sido la primera presidenta elegida por sufragio universal de los afiliados. Un paso muy importante para la democratización interna del PP. ¡Enhorabuena, Cristina!

Como Portavoz del Grupo Municipal Popular en el Ayuntamiento de Madrid, me corresponde hacer, ante el Congreso Regional del Partido, un rápido análisis de la labor de oposición que estamos llevando a cabo desde junio de 2015.

Nunca, en toda mi ya dilatada vida política, he trabajado con un grupo de compañeros mejor que el que formamos como Grupo Municipal Popular. En todos los aspectos. En lo político, porque son personas plenamente comprometidas con los principios y valores del PP, siempre se compartan con una lealtad absoluta hacia esos principios, anteponiéndolos a sus intereses personales.

En lo profesional, porque las intervenciones y los informes que preparan siempre son de un altísimo nivel intelectual y técnico.

Y en lo humano, porque en el Grupo se respira un magnífico ambiente de compañerismo, ayuda mutua generosidad y, una cosa muy importante para ellos y para mí, de buen humor. Aunque muchos piensen que estar en la oposición desgasta y desmoraliza, puedo decir que en el Grupo del PP de Madrid nos lo estamos pasando muy bien y estamos trabajando con ilusión y con todas nuestras ganas.

Somos conscientes de la gran misión que tenemos, una misión de capital importancia para el PP, para los madrileños, y aún más importante, para todos los españoles. Y esa misión no es otra que desenmascar el proyecto profundamente totalitario que se esconde detrás de Manuela Carmena y el grupo de concejales que ha congregado a su alrededor. Un conjunto de comunistas de lo más rancio, disfrazados de populistas de corte chavista, que, por obra y gracia del PSOE de Sánchez usufructúa el poder en el Ayuntamiento de Madrid.

Una misión que consiste en mostrar a los madrileños la falta absoluta de interés que Carmena y su grupo tienen a la hora de resolver los problemas reales del día a día. Lo vemos cada día, Madrid cada vez está más sucio y se ha parado económicamente.

La otra misión fundamental de los concejales del PP es la de poner ante los ojos de los ciudadanos el carácter totalitario del partido que gobierna Madrid. Que Podemos es el mayor peligro al que se enfrenta la democracia española no cabe la menor duda.

Una misión que no estamos haciendo muy mal. Porque desde mayo de 2015, Podemos ha perdido en Madrid 180.000 votantes, es decir, uno de cada tres.

Vamos a seguir trabajando con todas nuestras fuerzas y toda la ilusión para que los madrileños, y sobre todos los españoles, comprendan los peligros de Podemos y para defender en todo momento los principios y los valores del Partido Popular.