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15 de diciembre de 2014

Las tentaciones del populismo

Esperanza Aguirre

renzi, valls

Valls y Renzi. Lefigaro.fr

Publicado en ABC este lunes 15 de diciembre

Hagamos un poco de historia. El miércoles 5 de mayo de 2010 hubo sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados. El líder de la oposición, Mariano Rajoy, preguntó al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, acerca de las medidas que había que tomar para atajar la crisis galopante en la que España estaba metida desde hacía más de dos años, ante la pasividad del Gobierno socialista. En las semanas anteriores a ese día todos los indicadores, todas las agencias de riesgos, todos los analistas, la bolsa, los inversores y todos los países socios de España habían encendido las luces de máxima alarma ante la situación española. Estábamos en medio de una profundísima crisis y con un Gobierno incapaz de aceptarla y absolutamente paralizado.

Rajoy, con buen sentido, en su intervención le exigía al presidente del Gobierno que reaccionara y que, entre otras medidas, empezara a reducir el déficit, que estaba desbocado. Para ello, le ofrecía, incluso, su apoyo y su colaboración. Zapatero le contestó que no estaba dispuesto a tomar esas medidas porque contener el déficit, decía, pondría en riesgo la recuperación, que, según él, ya se anunciaba porque había algunos brotes verdes.

La semana que siguió fue una semana negra para el presidente Zapatero. Se le amontonaron las llamadas de dirigentes europeos, le llamó el mismo Obama y dicen que hasta el presidente de China, que le pusieron delante de los ojos la situación real de España, una situación que se había negado a reconocer. Qué cosas no le dirían, qué panorama le debieron presentar, que el miércoles siguiente, día 12, Zapatero subió a la tribuna del Congreso para presentar el mayor recorte de gasto que se ha anunciado nunca en la historia reciente de España. Tuvo que decir exactamente lo contrario que había defendido una semana antes. En una corta intervención anunció que rebajaba un 5 por ciento el sueldo a todos los funcionarios, que recortaba drásticamente las pensiones, que paralizaba la aplicación de la Ley de Dependencia y que suprimía de golpe las ayudas a la maternidad, que habían sido uno de los estandartes de su política.

Hay que decir que, quizá porque la situación era tan grave que no había otra alternativa, Zapatero se comportó ese día como un político sensato y como un patriota. Él, que siempre se había definido como un socialista de izquierdas, tomó algunas de las medidas que, en esas circunstancias, hubiera tomado un gobernante liberal. Si no las hubiera tomado, la catástrofe económica en que nos hubiéramos visto metidos habría sido de campeonato. Y también hay que decirlo, aquellas medidas fueron las primeras que se tomaron para encauzar la política económica de España en la dirección correcta y, por eso, han ayudado a la recuperación que ahora ya empieza a ser realidad.

Dejemos la historia y vayamos a la actualidad más reciente. El socialista Manuel Valls es, desde hace más de seis meses, primer ministro de Francia. Para muchos era el político más indicado para devolver el socialismo francés a sus raíces. Y cuando se habla de «socialismo francés» hay que entender la defensa de la omnipresencia del Estado en la vida política y económica.

Pues bien, cuando ha llegado al puesto de primer ministro y se ha hecho cargo de la situación real en que está Francia hoy, no le ha temblado el pulso, se ha olvidado de las veleidades intervencionistas y demagógicas de muchos de sus compañeros socialistas y está acometiendo unas reformas bastante radicales en la buena dirección, es decir, en la de disminuir el déficit y la presencia del Estado.
El primer ministro italiano es, desde el pasado mes de febrero, Matteo Renzi, que es el líder del Partido Democrático, donde se han agrupado, entre otros, los antiguos comunistas italianos, para formar un partido de izquierda moderada, pero de izquierda. Hemos visto cómo la semana pasada ha tenido que afrontar una huelga general de los sindicatos contra las medidas de política económica que ha tomado. Fundamentalmente, contra la flexibilización del mercado de trabajo y contra la austeridad de los presupuestos que ha presentado para el año que viene.

Aquí tenemos a tres políticos de izquierda que, al confrontarse con la dura realidad, no han dudado en adoptar medidas de ortodoxia económica, medidas que nunca hubieran llevado en sus programas electorales, pero que, afortunadamente, han sido capaces de poner en práctica.

Se avecina un 2015 lleno de trascendentales citas electorales. Ante estas citas el peligro más grave que tenemos los españoles es el populismo. El populismo consiste, en primer lugar, en ofrecer soluciones fáciles para problemas difíciles. Consiste en no decir la verdad a los ciudadanos, y, por el contrario, en ofrecer ensoñaciones y fantasías.

¡Claro que los ciudadanos prefieren oír buenas noticias que malas! Pero hay que estar atentos a los que ofrecen soluciones milagrosas. También a los ciudadanos británicos les encantó escuchar al primer ministro Chamberlain, recién llegado de Múnich en septiembre de 1938, que había firmado con Hitler «una paz para nuestro tiempo». Y les fastidió Churchill, cuando criticaba a su primer ministro con las proféticas palabras de «habéis tenido que elegir entre la guerra y el deshonor, habéis elegido el deshonor, y ahora tendréis guerra».

La peor consecuencia de la irrupción de Podemos, un partido comunista de corte populista, en la vida política española puede ser que otros partidos le sigan en la línea de ofrecer soluciones falsas y en la de no decir la verdad a los ciudadanos. Si los políticos de la izquierda española, francesa e italiana hubieran puesto en práctica desde el principio las políticas que han acabado por impulsar, los ciudadanos de los tres países nos hubiéramos ahorrado muchos sacrificios. Pero, claro, siempre es más fácil concurrir a unas elecciones con ilusorias promesas que tratar a los ciudadanos como adultos y contarles la verdad, por dura que sea.

Y no debemos nunca olvidar que los populistas, una vez que alcanzan el poder, lo utilizan siempre para eliminar los mecanismos que las democracias tienen para, precisamente, controlar al poder. Así lo hicieron Mussolini, tras la «Marcha sobre Roma» en 1922; Hitler, tras el incendio del Reichstag en 1933; y así lo hizo Chávez y lo sigue haciendo Maduro en la Venezuela de hoy.

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9 de diciembre de 2014

La ley y la calle

Esperanza Aguirre

facultad politicas

Facultad de Ciencias Políticas y Sociología, UCM

Desde hace unos días la opinión pública española contempla asombrada el escándalo de la que ya se llama «beca Errejón». Gracias al revuelo que este escándalo ha generado, nos acabamos de enterar de que es posible que un profesor universitario, militante o simpatizante de un determinado partido político –en este caso de Podemos–, pueda convocar ad hoc una beca de investigación y, a continuación, concedérsela a uno de los dirigentes de ese mismo partido político, que la puede disfrutar sin cumplir ni una sola de las obligaciones que figuraban en la convocatoria. Y eso que era una convocatoria preparada a la medida del candidato.  (más…)

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2 de diciembre de 2014

La plaza de Margaret Thatcher en Madrid

Esperanza Aguirre

Publicado en ABC este lunes 1 de diciembre de 2014

plaza margaret tatcher

Foto publicada en huffingtonpost.es

El pasado mes de septiembre el Ayuntamiento de Madrid, con su alcaldesa a la cabeza, bautizó un espacio privado de uso público, contiguo a la plaza de Colón, en el centro de la capital, con el nombre de Margaret Thatcher, la que fuera primera ministra británica de 1979 a 1990. Al inaugurar esa plaza, la corporación madrileña cumplía un acuerdo del pleno municipal de dar el nombre de la Dama de Hierro a un espacio de la ciudad de Madrid.  (más…)

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24 de noviembre de 2014

Israel

Esperanza Aguirre

israel

Publicado en ABC este lunes 24 de noviembre de 2014

El pasado martes el Congreso de los Diputados aprobó, con el apoyo de todos los Grupos Parlamentarios, una proposición no de ley para instar al Gobierno a reconocer a Palestina como un estado. Se trataba de una iniciativa presentada por el Grupo Parlamentario Socialista, que secundaron todos los demás grupos, empezando por el Popular.

El azar –o no– quiso que esa proposición se votara bajo la tremenda impresión del sanguinario atentado que, solo unas pocas horas antes, habían perpetrado dos terroristas palestinos en una sinagoga de Jerusalén, en la que asesinaron a hachazos a cuatro rabinos que allí estaban rezando. Un atentado que fue inmediatamente aplaudido por Hamás y por la Yihad Islámica.  (más…)

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18 de noviembre de 2014

Por qué todo no puede someterse a votación

Esperanza Aguirre

Publicado en ABC este lunes 17 de noviembre.

Como era absolutamente lógico y previsible, el Tribunal Constitucional –por unanimidad– dictaminó que el simulacro de consulta convocado por los separatistas catalanes y auspiciado, patrocinado, publicitado y apoyado por el Gobierno de la Generalidad –que es una institución que tiene su fundamento en la Constitución Española de 1978– era completamente ilegal. Era lógico que el Alto Tribunal lo declarara ilegal porque atentaba directamente contra el artículo 1.2 de la Constitución que dice: «La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado».  (más…)

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